miércoles, 3 de abril de 2013

Oye sí pudieses conseguir algo ¿qué conseguirías?
No me lo digas, creo que ya lo sé. En fin, bueno, ha sido maravilloso conocerte, me he divertido riendo contigo, he aprendido de tus palos repentinos, he aprendido mucho de ellos, gracias por empujarme tantas veces, unas pocas me tendías la mano para levantarme y otras tantas no pero sigo en pie, me he sorprendido de tus cambios y ello llorado por ello también, agradezco a tu bipolaridad el haber sacado de mi lo peor, el haber hecho verme como realmente soy, me conozco gracias a que te conozco a ti, he descubierto que cada vez que clavaba los ojos en ti mirabas a otra y he descubierto que puedo llevar yo sólita todo el peso de un relación gracias a ti, por ti he aprendido a despejarme  de amistades y recuerdos, por ti he perdido, cada día algo diferente unos días conseguías que perdiera la sonrisa y otros día la cordura, unos días me hacías odiarte y otro hacías que me volviese completamente loca por ti. Gracias a ti se ver venir a los capullos, a los que son como tu, a los que estado buscando para reemplazante y en los que he dejado huella, a los que de una patada he sacado y a los que realmente merecían quedarse, tu hueco nunca se llenó, tu hueco, tu sofá, tu rincón de aquí, es tuyo, por eso nunca se llenó. Gracias por las inseguridades y los miedos, ellos me han desconfiada y fría, dura, "sincera", como tu. No obstante he decirte que sigo siendo yo, la misma, por eso no cambio ni una letra cuando pronuncio nuestra historia lo que se puede contar y lo que no siguen dentro de mi. Más bien algo de ti quedo dentro de mi y no se cómo pero quedo incrustado y ni dos piropos ni cuatro romances de una noche ni seis hermosas sensaciones ni un estúpido "princesa" de otro van a conseguir que te vayas de aquí, porque yo no te echo, que debería, pero no lo hago, ahora si que sabrás que soy la misma y que no he cambiado mucho. He estado ahí todo el tiempo pero tu solo me has buscado en las malas, para secar las lágrimas, para palabras de ánimo, para entenderte cuando ni tu mismo lo hacías, para abrazarte tan fuerte que duela, para hablarte de Dios, para darte los buenos días, para que yo volviera a darte mi TODO y tu volvieras a llevarme al cielo para desde allí dejarme caer.. ilógico, pero es la realidad, tu realidad, nuestra realidad..
Pero no pasa nada, porque ¿sabes que? Yo seguiré estando ahí para que tu vuelvas a hacer lo mismo., es ley de enamoradas.. Mil gracias, me despido, un abrazo, tu hermana y amiga, María.


Lo único que oigo estos días es que todo se pasa, que no hay nada tan grave, que nadie se muere de amor en los tiempos que corren. Cierro los ojos entre cervezas, me niego a creerles, trato de no insultarles, no saben de lo que hablan, no han pasado conmigo las noches en trance.

Estarías orgulloso de mí, me digo.                  
He cambiado un día de evasión en una botella por tus besos, por sentir más cerca los centímetros, por pasar una vida a tu izquierda, ya que el derecho se apaña bien...
Pero me sobras.
Ya no me besas.
He puesto mi vida en orden, empezando por la habitación.
He cambiado los sentimientos de sitio y esta mañana no sabía que sentía..
He quitado tus fotos de la pared, pero soy incapaz de pasar un día entero sin sacarlas del cajón.
He intentado desaparecer, codos en la mesa, apuntes, alcohol..
Tengo perchas nuevas, sueño con algo que siga el mismo funcionamiento, que me sujete firmemente de los hombros y no me deje caer nunca más al suelo del baño entre lágrimas.

He esperado como una niña tus palabras, esos mensajes de buenos días, he buscado a la ligera una salida. Vamos a olvidarnos del dolor, vamos a dejar de hacernos daño.
No hace ni una semana, me retumba en los oídos.
"Te quiero. Te echo de menos. Se hace duro sin ti."     


martes, 19 de febrero de 2013

Algún día debería agradecerles cada momento invertido conmigo, cada segundo de magia sin trucos, cada día impagable entregando todo y más de lo que podían darme, pagando un precio muy alto en plazos más o menos largos, el adiós, la decepción, mis cambios de humor o de amor, de número, de atención, de horarios, color de pelo...
Gracias.


Por el cabrón del que me enamoré, la mirada más intensa desde la pared contraria de aquel cuarto, una de las escasas que he atesorado para siempre, el de las manos rojas y la nariz curiosa, el de las escapadas de atención, el primer beso que importó, que hizo temblar los cimientos de mi vida, sintiendo vida en las venas, corazón en la garganta, código de pilotos y el cuello girado cada vez que vuelvo a pasar por su calle después de tantos años. Nunca podrán quitarle el título. La espina clavada en cada poro. Sesenta lágrimas por sonrisa. Seis meses incapaz de subir las persianas.

Por los chicos-puente, los que consiguieron sacarme de la ruina por momentos, esperar, volver a caer y desesperar, a los que quité el sueño, dejé sin palabras cuando parecían tenerlas todas. Aquel que me pintaba toda ''increible'', o él que siempre estaba, él que me llamaba mañana, tarde y noche. Aquel con el me lancé demasiado rápido al olvido de mi último amor. El de eres una mimada, el de la luna llena en Agosto. El rubio de ojos color cielo, el acento y el de solo te quiero a ti . El de la bici, los de la bici.. El doble del hombre perfecto, con el doble de mi edad, el de las y las cosquillas y el de los abrazos, el que me rompió los esquemas, el compañero de fatigas y el de la retirada digna.

Después Él, el culpable de este blog, el de los besos de rabia, el de te odio porque no quiero hacer lo contrario, el de te quiero hasta la luna y volver, María.
El aparente principito. El de las estrellas nos miran, la fugaz asoma. Por el que empecé a no tener ganas de otro sabor cuando probé el de su boca, más de setecientos días de locura, los ojos cerrados con sus besos en la frente, el día en el Puerto, navidades de malas caras, inviernos de la mano de ella, veranos con cuatro pies entrando a la orilla y veranos de solo dos, la flor que no morirá nunca entre cristales, las tormentas y la vez que me soltó para siempre para sujetar la mano de ella. Los planes de futuro, el de la paciencia eterna, el de tantas horas de conversación sin fín, tantos temas, y tanto por hablar aún, el de ''con suerte, si eso.. entenderás lo que te dice'', al que,siéndote sincera le voy a cumplir la promesa de ''para siempre'' quiera o no.

Alguno cambió su ciudad por la mía, me hizo mirar al objetivo de frente, me llevó a olvidar, un poquito, me hizo sonrisas por momentos, otros sólo tuvieron palabras bonitas, escondites secretos y todo el tiempo del mundo...



martes, 12 de febrero de 2013


Me he convertido en una autómata con ojeras que se muerde la lengua para no hablar a todo el mundo de ti.

Todo lo que me has dejado es un gran montón de mierda. Un enorme cúmulo de nadas. La cabeza llena de recuerdos que me parece injusto que no te torturen por las noches como a mí: Los abrazos en el mar, los besos de sal, todas los momentos con música de acompañante, las miradas que arreglaban el mundo que un día quisiste comerte conmigo, aquella carrera hacia un techo cuando llovía al más no poder, el momento en que abrazaste para que no pasase frío debajo de aquel techito, los dos solos en la calle,..  Las calles de esta ciudad que ahora me pesan, imaginándome a tu lado en cada esquina, en cada piedra que pisamos, en cada banco que descubrimos juntos. Todo lo turbio, lo dulce, lo íntimo. Tú pegándote a mi espalda con los dedos en mi barriga, sintiendo tu respiración en mi oído,.. felices, vivos. MUY VIVOS.

Me cuesta recordar la última vez que fui feliz, lo que sentía al tenerte, la certeza de que no ibas a huir sin importar la guerra previa. Nos creía fuertes, construcción con cimientos que ni el viento podría llevarse. Viva, negándome que te has ido.

El último momento que me hace aferrarme a todo esto tiene sonido de canción, tu abrazo, la desesperación, la esperanza absurda que aún guardo. A pesar de todo paso cuatro veces al día por delante de tu puerta, esperando no volver a verte y al mismo tiempo girando la cabeza hacia tu portal. En todos estos años no nos hemos chocado por la calle y tengo que romperme con tus farolas  de frente en ese callejón un lunes. Apretar los puños, repetirme mentalmente "no te gires, no corras hacia él, no le abraces, no supliques". Girar la esquina y secarme las lágrimas que no sé si alguna vez podré volver a contener.

Te echo tanto de menos que creo que dejaré de escribirte.

Se me enfría la paciencia esperando el gesto definitivo, la decisión de impacto, la apertura de puertas como en un día de rebajas, el pistoletazo de salida, el sacar a la luz tus ganas de comerle todos los labios. Escucho ''heroe'' y no nos imagino en ninguna cafetería de esta ciudad triste por el paso de los años y el constante silencio apoderado de nosotros, en la misma en la que me habrías cambiado por la chica de ojos azules, con el ''te dio..'' aplastándome, pensando en posibles, en la vida que habrías llevado a mi lado si hubiese ocurrido ese choque final, echándole el valor que siempre te ha sobrado cuando no querías estar un día más sin mí. O cuando si querías hacerlo.. Imagina los besos que me debes en el portal donde tantas mañanas temprano me esperabas, como siempre puntual.. la restauración de todo, que duela, joder, que duela, pero muévete, escoge lo difícil, el esfuerzo, el detalle diario, mi hoyitos en las mejillas al reír, las labios colorados de los besos apasionados, siempre las míos..

Quédate esta vez, y que sea un ''para siempre'' pero de los míos,que los tuyos no siempre se cumplen. Finge que dos años han sido sólo uno largo y oscuro, repitete que ya me has echado demasiado de menos.

"En las noches vacías en que regreso solo y malherido todavía me arrepiento de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo...Y ahora que te encuentro veo que aún arde la llama que encendiste, nunca, nunca es tarde para nacer de nuevo, para amarte."


Estuve cómoda en tu recuerdo. En esa obsesiva fijación con la tristeza. Ella y yo, tan cogiditas de la mano, paseando por la calle todos días que con música salgo. Nos escondíamos, las dos, entre las páginas de todos los escritos que escribí pensando en reencontrarme al mismo ritmo que te olvidaba, obligándome a pensar en cualquier personaje que no fueras tú, que no llevase tu nombre. Letras insignificantes, en el fondo.. Resultaron ser desgarradoras, aunque hicieran el esfuerzo inútil de callarte en mi memoria.

Lo intenté, te lo juro, borrarte a base de largas carreras por la calle sin sentido cuando veía algo que me rediccionaba a ti, a base de besos de otros tan faltos de calor. Me dediqué a los simulacros de romanticismo de una noche y despedida en el trayecto de puertas ajenas. Me creí el  tópico que ya nadie espera escuchar de pura repetitividad: Me ha encantado conocerte, quédate otra noche conmigo, llámame...

Pero no quiero que me llamen.


Quiero volver al mismo hueco, diferentes tacones, diferentes caras al final de la fiesta, pero siempre con Tristeza de copiloto.


domingo, 10 de febrero de 2013

Es verdad que he cambiado. Ya no paso los días intentando reteneros. Es inútil. Siempre acabáis yéndoos. No penséis que os quiero menos por ello, por supuesto que no. Pero resulta demasiado duro tanto esfuerzo perdido. No pretendo echaros, no os equivoquéis, dejaré mi puerta siempre abierta y estaré en el mismo sitio de siempre, porque yo no rehuyo. No me cierro en banda y me voy. Ni aunque cuando deseo hacerlo, no lo hago. Cuando se trata de la gente con la que crecí, con la que pasé tardes enteras hablando de lo primero que nos viniera a la cabeza, jamás abandono. Y he recibido decepciones, muchas. Pero todavía espero algo bueno. Siempre.
No voy a pedirte que no me abandones. Éso siempre fue cosa tuya. No voy a arrastrarme a pedir que vuelvas. Tú lo decidiste. Yo jamás te hice elegir. 

Mi cabeza ya ha asimilado todas las razones para tener que olvidarte, todas las razones para salir de tu vida o sacarte a ti de la mía. Yo ya he aceptado que querer no significa necesitar. Yo te quiero, hasta casi pensar que eres necesario, pero no. Tu presencia me duele. Tus gestos. Tus detalles. Y que luego, de un plumazo, me lo arrebates todo y me hundas. Eres una montaña rusa, y me quiero bajar.                                 Pero me falta fuerza de voluntad cuando se trata de ti.

Antes de esta entrada, iban a haber tres más, cuatro. Todas escritas con tu nombre, con los demás envueltos en mi mar salada. Invocar tu nombre en la escritura, con aquellas canciones que siempre consiguieron atravesarme, me hacen desangrarme. Sin embargo, es la única forma de liberarme. Nos engañaron a todos. Decían que estar sin cadenas era ser libre. Que aquello que te liberara sería bueno para ti. Mi libertad me está desangrando, la verdad me deja ampollas cada vez que me acerco. "Que la verdad me hiera" dijeron, ¿Con qué propósito?


Jamás te mientas a ti misma dijeron, pues así uno llegaría a creerse esa mentira. ¿Y qué pasa si me miento? ¿Tan malo sería que la mentira me sacara del agujero? No seas egoísta dijeron. ¿Por qué tengo que elegir entre que sufra yo en lugar de él? ¿Por qué uno de los dos ha de salir herido?
Cumplí todas las normas, todas. Y ahora, cada una me atraviesa como un puñal dirigido por mi misma mano.

miércoles, 30 de enero de 2013

"Y espero que tengas todo lo que soñaste, y te deseo alegría y felicidad, pero por encima de todo esto, te estoy deseando amor, eso, que yo siempre querré" 
Los recuerdos se toman la molestia de aparecer cada noche y recordarme que todo lo que teníamos acabó, mi loca y absurda cabeza se empeña en un sin fin, pero yo sé que acabó, no te preocupes, ella no será impedimento para olvidarte, aunque claro, también está la conciencia y la parte derecha del fondo de mi cerebro que todavía guarda unos cuantos besos, que son los recuerdos más recientes que tiene de ti, mi corazón, por el contrario no retiene recuerdos, solo retiene sensaciones, retiene todavía algún que otro escalofrío por el cuello, alguna que otra caricia por la espalda.. pero nada, vamos, tonterías.
He de decirte que no será fácil olvidarte, pero cree en mí, lo haré y cuando lo haga será para siempre.

''No es que nunca se me haya pasado por la mente decirte toda la verdad sobre nosotros, no es que haya querido que te quedaras dormida varias de veces con lágrimas en los ojos, no es que no me importara lo que sintieras, no es que me hice el loco y fingí que nunca pasó nada, no es que me hacía el indiferente, no es que te ignoraba, no era que me volvía a enamorar... era que me empataba para olvidarte, no era que no iba a volver a pasar nada jamás entre nosotros, no fue porque el problema eras tú, no era que hacía caso omiso a tus indirectas,... Simplemente era yo y mis malas decisiones.''

Esto es lo que te repetirás una y otra vez cuando te des cuenta de que yo ya no estoy ahí para encontrarte en alguna esquina o en alguna calle cualquiera.. ni al lado, ni a la derecha, ni a la izquierda, ni detrás, simplemente no estaré para sonreírte sin más y cuando seas conciente verdaderamente de ello estaré a millones de kilómetros y entonces ya no valdrá la pena soltar palabra y tú, llorarás.


La alegría de mi morada.. 

¿Cómo sabes que te enamoraste? 
Cuando al despertar lo primero que piensas es en él y en qué estará haciendo en ese momento, si pensará en ti al despertar o si cuando te haces un chocolate se te viene a la mente que a él le gusta con dos cucharadas de azúcar..

sábado, 5 de enero de 2013

Me preguntaba que sería mejor, continuar siendo yo o continuar siendo la chica que pretende fingir que es durísima. Que no le dolió que la cambiaran por otra, que no se recuerda una y otra vez que debe llorar y que tiene que ser fuerte, a la que se le ponen llorosos los ojos cuando escucha canciones que se relacionan con su historia y lo que pudo haber sido, ESA CHICA.
Pensé que todo estaba a la perfección y que mis esfuerzos por parecer normal, por seguir con los mismo chistes, con la misma picardía y con las mismas ganas de hablarle habían dado buenos resultados y no se había notado la creciente diferencia entre la que era y la que soy.
Pudo haberle contestado que también extrañaba al antiguo él, pero hay una ligera diferencia. Él aceptó que lo nuestro terminó y quiere que yo siga siendo la misma. Yo acepté que nada sería igual, que no podría ser la misma, que ya no le gustaba, que quizás nunca habría mañana y que tenía que ser fuerte y sonreír.
Él aceptó que entre nosotros ya no hay ese ''algo'', porque no puedo decir que no hay nada porque un ''nada'' fue lo que tuvimos.. 
Pero no aceptó que yo cambiaría, que no podría seguir haciendole los mismo chistes, las mismas bromas cariñosas y siendo igual de dulce. Mis ganas de decirle ''Ey, no puedes esperar a que sigas siendo la misma porque ya no soy yo la que está a tu lado en la cama cada mañana, no puedo tratarte igual que antes. Ahora solo somos amigos, tienes que acostumbrarte al 'casi-nada'.''
Se me quedarían pegadas las palabras en la garganta si me armara de valor y se lo dijera. 
Sabía que entre mis dedos todavía había una imagen borrosa de los suyos..
Aunque él sabía que yo estaba herida, mientras que en mi subconciente brillaba un ''Estoy viendo en primera fila como te enamoras de alguien más, no sé como esperas que esté bien''.


He de advertirte que sentirás un dolor profundo, pero no morirás.
Por fuera parecerás en perfectas condiciones, pues no hay daño físico o exterior, tendrás la sonrisa en tu rostro de vez en cuando y podrás hacer tu vida como quién no quiere la cosa. Soltarás varios suspiros y varias veces te quedarás dormida después de llorar, pero eso no tendrá importancia. Te juro que te dolerá como sin ser nada, pareceran tener un vínculo único e indestructible que parece demasiado perfecto para ser real. Te juro que te va a doler cuando veas que no eres la única mujer en su mundo, pero igual sonreirás.
Veras las fotos de sus exnovias, de sus amigas, de sus primas, de su actual novia.. y te juro que te va a doler  cuando veas las fotos de sus 'amigas' actuales y sean más bonitas que tu, porque las amigas de el siempre te parecerán más bonitas que tu.
Te juro que te va a doler cuando no te responda con rapidez. Te dolerá cuando te diga que salió y que tu no estabas invitada a salir con el. Te juro que te va a doler cuando te diga que estaba borracho y no sabía lo que hacía, que fue un error, pero te va a doler aún más cuando se lo perdones.
Te juro que te va a doler cuando escuches la frase ''solo es una amiga''.
Te va a doler cuando te quedes despierta hasta la madrugada esperando a que hable, y también te va a doler cuando el se duerma primero que tu y no te diga las buenas noches. Te juro que te va a doler cuando poco a poco veas desaparecer algo que era tan perfecto, más te va a doler cuando veas que no puedes hacer nada al respecto. Creo que también sentirás una presión en el pecho, un dolor fuerte en el estómago y varios escalofríos sin razón atacarán tu cuerpo, sentirás que te escuecen los ojos de tanto llorar, y sentirás las lágrimas como cuchillas, desearás morir más de una vez, pero la muerte sería una salida demasiado rápida, por lo cuál sufres y entonces te olvidas de Dios. 
Pero te juro que eso te dolerá más que cualquier cosa,.. Te va doler cuando veas que la distancia se ha hecho entre vosotros así esteis a pocos centímetros. Sentirás como poco a poco cada uno hace su vida, y tendrás el frío calado en los huesos durante mucho tiempo.
Buscarás apoyo, quizás comiences a fumar, a beber, a evadirte,.. Pero te juro que te dolerá más que se haya acabado todo que el mismo daño que le haces a tu cuerpo. Y te juro, que cuando ya no te duela, buscarás a a otra persona que te haga sentir el mismo dolor, porque es un dolor increíble, único y dañino.
Por eso siempre volvemos a enamorarnos.


Te juro que estoy intentando ser fuerte pero no es fácil observar con una sonrisa como todo se desmorona, como todo acaba y como las fotografías parecen agrietarse con el paso del tiempo, las promesas se desvanecen, las risas se vuelven el eco de lo que un día pareció ser felicidad y ahora queda este vacío en el que se suponía que debíamos estar juntos. Mis dedos tiemblan, mis ojos se empañan y mi corazón late a 10 pulsaciones por mirada. Contuve recuerdos, contuve intentos, contuve esperanzas y hasta guardé un poco de lo que solíamos ser, pero la madera no fue resistente. Lo siento, pero no puedo evitar explotar como cual bomba que llega a 0, me tiemblan los brazos y las gotas de agua salen de mis ojos una tras otra, estoy muy cansada. Parecen arder en mis mejillas estas lágrimas, tienen sabor a decepción y a final, ya mi espalda no puede con el peso de los recuerdos. Me cansé de esperar a que de repente los engranajes se soltaran de donde están y se unieran a una pieza única en que estuvieramos solo tu y yo, esperé a que el peso de tu presencia disminuyera, a que llegara alguien más fuerte a ayudarme porque soy débil, soy demasiado débil y la fuerza no me da lo suficiente como para mantenerte aquí, prometí luchar hasta que se me acabara la fuerza y creo que ya llegó el momento, creo que ya he peleado lo suficiente, ya he hecho mis trucos y jugado mis cartas.. ¿qué me queda? 
Abandonar. 
Y de aquello solo quedarán un par de canciones, un par de dibujos, unas cuantas cartas y fuego, más bien cenizas perdidas por ahí.. 
Sé que quiero salir de aquí pero no encuentro mis ganas, sé que están en alguna parte y sé que tengo que desprenderme, pero a veces te acostumbras a intervalos de felicidad cortos y a tristezas largas hasta el punto de que la tristeza se convierte en la propia felicidad. 
No confío en el nosotros porque todo parece inventado, a veces me pregunto si eras tú o si era yo, porque ya yo no me conozco, ya no sé quién soy ni quién se supone que deberíamos ser. Quiero ahogarme en el mar de tus ojos y asfixiarme a causa de la risa por el roce de tus labios en mi cuello y tus manos haciendo cosquillas en mi barriga. Quiero tener memoria a corto plazo para sólo recordar lo bueno y conocerte todos los días para enamorarme de ti una y otra vez. Pero sobre todo, no confío en mí, porque no sé qué has hecho tú de mí, si soy un verso de tu poema o simplemente el coloreado fuera del dibujo que es tu vida.
A veces no sé si somos amigos o somos muy buenos en fingir. A veces no sé si te quiero o soy muy buena en cumplir la rutina. A veces no encuentro el archivo de mi mente en donde anoté que todo sucede por una razón. Lo siento, te juro que estoy intentando ser fuerte pero no es fácil observar mi reflejo con rastros de felicidad falsos, muy falsos.