jueves, 18 de octubre de 2012

Sigo aquí, dijo, pero nadie le creyó y se puso un cascabel en cada pie.
Será que no se ir donde va el viento, que tengo la mente en otra parte.
Será que me da frío perderte, que nos dejó a medias aquel atardecer.
Que me da vértigo el silencio de una noche corta
Que si no me miras se me va llorando el día hasta vete tú a a saber.
Vamos, que cuanto más crezco menos me apetece envejecer. 
Mira, dije, todavía es ayer y ya viene Noviembre.
No se seca la sonrisa de quien quiere y puede volar.
No muere el corazón que late por latir
Vamos, dije, que sigo aquí y ni Dios lo ve.

Aún recuerdo el encuentro en el que nos mordimos la vida una y otra vez,
aunque nunca salió ese "quédate" que debía salir.
nos besamos lo que no está escrito. 
Ya nos veremos, dijiste y yo, que sigo aquí por si acaso
no entiendo las razones del sol para irse.
Me besaste después de cerrar la puerta
besos de madera que aún duermen conmigo
Te faltó preguntar, me sobró responder.
Qué quieres que haga, si prometimos querernos hasta que la vida nos separe.


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