lunes, 20 de agosto de 2012


A veces te dejas consumir por inseguridades tontas, te comienzas a ver en el espejo, ver dónde hay kilos de más, dónde podría haber una mejora, dónde se vería bien un aumento y en dónde deberías rebajar, piensas que tal se vería más moderno un bronceado o si te ves más bonita al natural. Entonces suspiras, cierras los ojos y dejas que tu autoestima sea bombardeada con "QUÉ LE VIO A ELLA, QUE NO TENGO YO".
Pero sabes que no eres perfecta. Siempre va a existir alguien más alta, más flaca, más morena, más blanca, con más tetas, con más culo, con menos kilos, con abdominales definidos, con más kilos, con menos tetas.. Siempre va a existir alguien mejor que tú porque en eso se basa la vida. 
Tú eres mejor que alguien y alguien es mejor que tú. Por eso dicen que si te enamoras de la belleza, no habrá amor después de los 40 porque la belleza se pierde, todo se cae y se arruga.
Entonces luego de pensarlo de esa forma, te preguntas por qué dejaste que te afectara saber que ella probablemente es más bonita, quizás tenga mejor cuerpo y los ojos de un color más bonito, pero te dedicas a suspirar e intentas subir tu estado de ánimo diciéndote que llegará alguien que te aceptará tal cual eres, que aceptará tus errores, tus defectos, tus desperfectos y entonces, entenderás por qué dejaste ir a muchos sapos, esperando al príncipe... 

No todo príncipe tiene capa azul, cuerpo de modelo y modales de ensueño. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario