jueves, 16 de febrero de 2012

Due sogni.
Planteó toda su vida en una simple frase;
Estudiaré la carrera de derecho, y al tercer año conseguiré una beca e iré a Italia, terminaré la carrera allí, conoceré a alguien y seré muy feliz.
La ignorancia le invadía y le hacía decir eso, solo por creer que huyendo puede escaparse de su tristeza, era inútil. Aparentaba lo que no sentía y eso confundía a la gente. De hecho, llegó hasta llegar a creérselo ella.
Sí, era una chica bastante dura, y sí, a decir verdad amaba Italia, la comida Italiana, sus ricos helados, Roma, Venecia, Milán, Nápoles.., sus increibles y distraidas tardes aprendiendo italiano, le encantaba, le encantaba todo lo que tuviera que ver con Italia, le gustaba desde la más pequeña ciudad hasta los colores de la bandera.
Quizás puede que tanto como su país natal, y eso ya era difícil.
Era una chica de ideas claras, de pies en la tierra y cabeza en el cielo.
Siempre estaba riendo y era difícil encontrarla llorando.
Aún así, aún sabiendo que esa era su personalidad siempre ocultaba algo, nadie llegaría a notarlo, pero quizás hubo alguien que si.
Era tan diminuta en edad que pensando en su futuro rezaba a Dios.
Le pedía cumplir su sueño, si eso entraba en sus planes, claro.
Porque al fin y al cabo ¿es eso no? un sueño, nada más.
Aún que ella sabía que podía ser algo más, algo a lo que llamarle futuro, algo que le ayude a cumplir sus metas..
Y solamente después de eso le pedía por su segundo sueño..

No hay comentarios:

Publicar un comentario