lunes, 23 de enero de 2012

''Y se sentaron y se acomodaron a esperar a que la primavera llegase como siempre, cálida, fresca, colorida, con sonrisas y besos con abrazos y momentos..
Pero cuando llegó la hora, la primavera no llegaba, o al menos de la forma que ellos la esperaban.
Y cuando entró y se sentó en medio del salón ocupó todo lo que fue unos meses de llanto y algunas decepciones.. Y luego se fue dejando un rastro de agua de lágrimas por toda la entrada..
Se aturdían a preguntas silenciosas individualmente..
¿Por que esa primavera no llegó igual?
¿Que le había pasado?
¿Tanto había cambiado en unos meses..?
Ni si quiera la conocían tanto como ella a ellos.
Estuvo escrito que una vez dejaran de ser el y ella para pasar a ser ellos y quien si no Dios iba a saber si algún día volverían a sentirse tan llenos como en aquel momento..
Pero ya no querían ser otra vez extraños y eso hacía que la tensión subiera cuando miradas cruzaban o cuando palabras se oían.
¿Que se sentía?
Ella lo sabía muy bien. Quizás la que mejor.
La que tomaba las riendas de sus propios sentimientos, la que se domaba para no lanzarse a besarle.. La que evitaba hablar por miedo a fallar en algo.
Aquella niña inocente que escribía lo que sentía aún sabiendo el peligro que podía correr.
Aquella que dijo de nunca rendirse.. aquella que a la primera calló.''

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