miércoles, 4 de enero de 2012

Si el final es feliz, no es un final, es un continuará..
Dejó su pluma negra sobre la mesa y cerró el libro. Las lágrimas corrían por sus mejillas dejando la marca negra del rímel que llevaban sus ojos hasta finalmente caer sobre su escritorio. Acababa de concluir una historia, más bien un capítulo, el capítulo que más le había gustado de su vida hasta el momento.
Lo que más corroe su alma es que es una huída sin vuelta. 
Solo tendrá el consuelo de abrir el libro, releer sus hojas, para volver a saborear cada uno de los momentos vividos; y sólo después de esto, cuando su mente se encuentre en armonía con su corazón, coger otro papel y mojar su pluma en tinta para comenzar a escribir otro capítulo.
Pero ella sabe que no será fácil, que pasará mucho tiempo hasta que esto suceda, pero es un deber hacerlo cuanto antes.
Cuanto tiempo tardará en aparecer una sonrisa en su rostro.. Una sonrisa verdadera, de esas que las ves y transmiten felicidad y bienestar. Los problemas no se solucionan cuando se logran olvidar, porque el olvido no existe; los problemas se solucionan cuando se superan, cuando puedes recordarlos sin dolor.
Eso es lo que ella quiere y sabe que acabará logrando.
Es dicífil poner punto y final a una historia, pero si lo hace, piensa que podrá empezar a escribir otras..

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