martes, 10 de enero de 2012

Sentada allí, miraba aquel horizonte y al sol escondiéndose. 
Debían de ser las 6 y media y ella aún seguía allí, no quería levantarse. Porque pensaba que aquel sol que estaba viendo en aquel momento podían verlo a la vez millones de personas y de entre esas millones de personas casualmente...
Era una chica diferente, en cierto modo un poco rara, se hacía daño y odiaba el dolor, pensaba y no le gustaba pensar,.. Buscaba algo que no quería encontrar,.. Pero en aquel momento cuando sus ojos empezaron a empaparse de recuerdos con la luz del sol reflejada en aquel sitio, todo paró. Se paró el aire, el mar, la gente de alrededor, el tiempo, e incluso su corazón y aún seguía viva.
Lo único que no se paró fueron sus pensamientos, que corrían de un lado a otra de su memoria tratando siempre de lo mismo..
Y de pronto se hizo inmune a causa de tanto dolor retenido.
Inmune a todas las mentiras, inmune a las falsas apariencias, inmune al amor, inmune a todo lo que pueda hacerle daño.
Se creó una coraza invisible que le protegía de todo y ella no lo sabía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario