lunes, 16 de enero de 2012

Por eso todo perdió su color. Porque lo lavé en el sitio equivocado.
Porque sin querer metí lejía donde no debía y todo despintó..
El agua quedó llena de color y suciedad, entre todo eso, se formó algo asqueroso y convertí el agua limpia en agua sucia. 
Cuando saqué aquello, estaba todo blanco.. Había perdido su color.
Y es que no puedes tapar el sol con un dedo.
Ni matar dos pájaros de un tiro
Ni comerte el mundo.
Ni todas las monedas tiene dos caras.
Ni todos los broches que cierran son de oro.
Ni el amor es ciego.
Ni cuanto más tienes, más quieres.
Ni desear el imposible más improbable del mundo.

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